Tan pronto tomamos la decisión de hacer algo, aparecen los medios para llevarlo a cabo.

Confirmo como cierto esta frase leída hace un tiempo.   Hay un momento en donde la investigación marca su punto de partida; y así da inicio a un mundo que nos deparará, asombro, curiosidad, alegría, frustraciones, sorpresas y admiración.

El camino a seguir es incierto, y vaticina lo fascinante del recorrido.  Los primeros pasos fueron vacilantes y fue de a poco que entreví un panorama que por sus dimensiones escapaba a mis tiempos, pero no a mis fuerzas.

El mundo del filete no está en una localidad, ciudad, o provincia. EL FILETE ES UN PAIS.  Están las técnicas, las ideas, los estilos, las formas creadas por una tradición. Formas que cada fileteador plasma con su destreza, gusto y humor.

Lo primero en saber que “Nada es del todo cierto”. Hay que corroborar cada afirmación. Es en la pluralidad de las versiones donde uno se forma una suerte de idea propia y solo puede acompañar, con un signo de interrogación.

Estos caminos a veces son sinuosos, otros cuesta arriba, a veces con viento a favor, otras con viento en contra, a veces son laberintos difíciles de hallar la salida y otras las menos de las veces son de recorrido breves y llanos, que nos llevan a la obra o al artista en forma directa.

Pero por sobre todas estas búsquedas sin fin están los seres humanos, con sus inquietudes, sus temores, sus dudas, sus filosofías, sus criterios, sus desilusiones, sus esperanzas y sus logros.

Lo más importante de la investigación son estos seres sensibles que siento proteger y cuidar. Porque cada uno tiene un mundo que le pertenece, están los amores, los hijos, amigos, colegas y también soledades.

En ese mundo me permiten ingresar abriéndome las puertas y hay una obligación moral de respetar y preservar.  Estos hombres y mujeres con sus humores, limitaciones y grandezas, deben enfrentarse a dificultades varias y también darle batalla a crueles enfermedades.

Pero esta estirpe de hombres y mujeres no se doblegan, ni se entregan fácilmente. Tratan de no distraerse de su vocación y así superarse día a día.  Dentro de esta corriente de vida, en la intimidad de la charla surge una perla. Así las llamo yo. Es una frase, un concepto, un estilo de vida, un pensamiento, un juicio certero o un recuerdo imborrable.

Es la vida en su instante más puro, que me brindan cada uno de ustedes.  Hoy estoy enhebrando ese collar de perlas, todavía son escasas. Iré tras de ustedes en busca de las faltantes.

Mi tarea es humilde, reside en conocerlos, descubrirlos, escucharlos y ser la transmisora de sus vidas, sus sentires y de sus obras para que se amplifiquen y alcancen los cuatro vientos cardinales.

Hace poco presenciamos un homenaje a Ricardo Gómez. Era un acto de justicia, pero era también un recuerdo de un amigo con quien preparé un té en la intimidad de la cocina de hogar, mientras él recordaba a su mujer María Celia.

Les agradezco conocerlos y siento que formo parte de esta gran familia noble y trabajadora que mantienen vivo el arte del fileteado!!!

Habrá nuevas citas Habrá nuevos encuentros pero ya les digo ESTOY EN DEUDA CON USTEDES!!

Julia Zemborain Agosto 2012